Emilia Armijo

abril 18, 2017

Emilia Armijo, una artista que conocí a través de mi hermana gemela, las dos viven en la misma ciudad (Jaén) y aprovechando una visita familiar, quedamos para unas "cerves".  Ahora tengo el privilegio de contaros su historia, emotiva, sus palabras me llegaron directamente al corazón.  Esas chicas que pasarías con ellas todo el rato que pudieras, porque son sinceras, divertidas y muy especiales. Una entrevista completa, que comparto con vosotros en la que podréis conocerla tanto personal como profesionalmente.

"Una de las cosas más curiosas que cuentan mis padres de mi infancia es, que la única manera que tenían de tenerme quieta, era poniéndome anuncios de televisión. Me fascinaban, incomprensible, porque a esa edad lo que un niño quiere es ver dibujos animados. Soy incapaz de seguir un hilo argumental que dure más de 1 minuto, por eso creo que me gustaban. Muchas historias cortas captaban mi atención, hacían que retuviera más información y se activara mi lado inventivo. Inquieta, es la palabra que creo que me define. No he parado nunca de inventar, y de buscar cosas nuevas que me diviertan o calmaran mi curiosidad. Esto me ha llevado a equivocarme y liarla tantas veces que ya he perdido la cuenta. Pero me alegro de haber cometido esos errores, porque hacen que quiera seguir descubriendo qué caminos no debo coger hasta llegar a lo que realmente me hace feliz. En este camino me he dado cuenta que soy torpe, muy torpe, pero además, tengo memoria pez, por lo tanto se complementan, porque vuelvo a intentarlo una y otra vez sin pensar en lo pasado y mirar siempre al frente. Esto ha hecho que comprenda que todo tiene que girar en torno a una cosa: ACTITUD POSITIVA. Por muchos defectos que tenga y las decisiones que tome la mayoría de las veces me lleven a un resultado catastrófico, con actitud positiva he sabido reírme de mí misma y seguir adelante. Y gracias a esto, de vez en cuando, han llegado cosas muy buenas a mi vida, y seguirán llegando. Gracias a esto y a la cantidad de horas de trabajo y sacrificio que dedico, por supuesto."

Emilia estudió Publicidad y Relaciones públicas y como complemento a  la carrera, hizo un Máster en Gestión y Dirección de moda y varios cursos de Community manager, técnicas de ilustración y de diseño gráfico. "Y muchas horas de tutoriales en youtube y cursos online (porque si soy sincera, en la carrera a nivel diseño aprendí poco o nada, y me he tenido que buscar la vida echándole creatividad y mucha cara). Como quien dice, soy autodidacta". Su primer trabajo fue como publicista y diseñadora en una empresa de reformas y decoración de Granada. Formó parte de proyectos de reforma de restaurantes y pubs como San Matías 30, Alhamar 30, El Mexicano El Delirio… "en los que pude dejar una una pequeña parte de mí"






El Delirio





Durante este periodo le empezaron a llegar encargos personales. Un proyecto que le encantó hacer junto una amiga y publicista, Andrea García, fue diseñar las cartas de bebidas de San Matías 30 y Alhamar 30:




También pudo hacer sus primeros diseños para bodas, unos meseros de mujeres con trajes típicos de todos los rincones del mundo.



Trabajó en una franquicia de restauración, llevando toda la comunicación, diseño, escaparatismo, rebranding de la marca y la parte comercial y venta de la franquicia, que partía de cero. "Es emocionante empezar algo de la nada, aunque también implica mucha dedicación, y cuando estás sola haciendo el trabajo de 4, aparte de seguir trabajando por mi cuenta, pasa factura. Durante este tiempo empecé a realizar muchos proyectos personales de diseño e ilustración para algunas marcas como Tiendas alejandro, Dolly Noire, Carino il farfalino, entre otras."






"En enero de 2016, después de una temporada de mucho estrés laboral, perdí la visión de un ojo. No le di importancia al principio, soy muy bruta y pensé : “esto se me pasa en un par de días seguro”. Pero no. Me ingresaron. 
El dibujo que Emilia hizo durante su ingreso en el hospital
Después de 5 días hinchándome (literal) a corticoides para recuperarla y tras hacerme unas cuantas pruebas, me dieron una noticia que a día de hoy, puedo decir que es lo mejor que me podía pasar en ese momento. Tengo esclerosis múltiple. Cuando oí estas dos palabras, sinceramente ni sabía de lo que me hablaban. Pero me dio igual, lo único que quería era salir del hospital y volver a mi trabajo y normalizar mi vida. Lo intenté a pesar de que me dijeron que me lo tomara con calma. Volví a perder la visión. Y aquí creo que tuve un choque a lo bestia con la realidad. No era capaz de asumir con responsabilidad que estaba enferma, y que era para toda la vida, y que mi vida iba a ser una carrera de fondo llena de “qué pasará hoy”. No quiero ser dramática. Pero soy realista. Pero ser consciente de que ya no eres la misma persona de un día para otro, y encima ese cambio es impuesto…cuesta. Dejé el trabajo, dejé Granada, mi vida, mis proyectos de futuro, todo lo que estaba construyendo, lo puse en “pause”. ¿Qué pena no? ¿dejarlo todo por una enfermedad que nadie la ha invitado a quedarse? Pues sinceramente, no me da ninguna pena. Dejé mi trabajo porque no era mi camino. Dejé mi preciosa Granada porque no era mi lugar. Dejé mis proyectos de futuro porque no eran los que debía construir. Gracias a mi “amiga la fea” (así llamo a la esclerosis) decidí que lo más importante era mi salud.


Esclerosis múltiple: la enfermedad de las mil caras
Gracias a esta situación tan dura para todos los que me rodean (agradezco inmensamente el apoyo que he tenido siempre de mis padres por ser tan fuertes y pacientes y por apoyarme en todas mis decisiones), me he dado cuenta de lo que no quiero en mi vida. Y ese algo era la situación laboral que estaba teniendo. Me ha dado miedo arrancar por mi cuenta porque no tenía confianza en que lo que pudiera ofrecer fuera bueno. Pero no es así. Cuando algo te apasiona, con trabajo, actitud positiva y sin miedo a fracasar, lo consigues. Yo estoy en el camino, me queda aún mucho por hacer para conseguir encontrar mi hueco como publicista y diseñadora. Pero ganas no me faltan y tengo todos los medios para conseguirlo. Por ahora me dedico sobre todo al diseño e ilustración. Ya veremos lo que el futuro traerá, seguro cosas muy muy buenas."

"Yo no puedo decir que me haya dado a conocer. El mundo de las redes sociales es pura ficción. Mis publicaciones, mis fotografías, mi manera de comunicar, aunque hay parte de verdad, todo es puro marketing. No sólo yo me muestro así en las redes sociales porque soy publicista, todo aquel que las tenga y se exponga públicamente, quiere vender algo. Unos venden o muestran su cara, otros su ropa, otros comida, y yo: mis diseños. Te engañaría si te dijera que mis seguidores son los que me sustentan, pero la verdad es que esto es un trabajo diario, en el que no todos quieren tu trabajo, y tienes que abrirte camino para destacar y hacerte ver en un mar lleno de gente con muchísimo talento, muchísimo más que yo. Es un trabajo duro y constante, si no, no vas a ningún lado."

"Esto puede desmotivar, pero pienso: oye no se me da mal lo que hago, voy a encontrar la manera de asomar la cabeza y que la gente se fije en mí”. Es cierto que me encanta el tema del diseño de identidad de marca, pero me siento más libre con la ilustración. Entendí después de darle muchas vueltas, que la gente está cansada de ver cosas negativas, suficiente tenemos ya cada uno con nuestras miserias, como para llenarlas de más innecesariamente. Todos necesitamos ver cosas positivas, bonitas, divertidas, cuquis, llenas de energía y mensajes que te lleguen al corazón… y después de pintar, y pintar y pintar, nacieron mis peponas. Quería conseguir que cualquier persona que las vea tengan sentimientos de ternura, ilusión, cariño, emoción, que se sientan identificados. Que al verlas, se dibuje una sonrisa en sus caras. Y creo que por ahora lo estoy consiguiendo"


Emilia de pequeña pintaba absolutamente todo, pintaba en el colegio, en el recreo, en su casa, en cualquier parte donde tuviera donde apoyarse. Se presentaba a todos los concursos que hubiera. "Toda mi adolescencia la recuerdo pintando dibujos para mis amigas, familia, conocidos y para mí. No guardo ninguno porque o iban a la basura o los regalaba (es un pecado pero no era consciente de que tuvieran algún tipo de valor…sólo eran dibujos). Fue durante la universidad cuando empecé a descubrir y ahondar más en el arte de la ilustración. A conocer ilustradores, técnicas, estilos, aplicaciones y viendo hacia dónde quería dirigir mi camino. He ido probando muchos estilos hasta llegar al que tengo hoy, pero no se sí me quedaré aquí, me gustaría seguir descubriéndome y evolucionando"







"Esta pasión viene de dentro, es un sentimiento, me sale del corazón. Cuando comienzo un proyecto, no me gusta ensuciarlo con información, intento que salga lo primero que se me ocurre, y luego ya veremos si lo deshecho para otra ocasión o sirve"


Según me cuenta Emilia, su trabajo lo considera como "inacabado". "Soy sincera, miro a otros diseñadores y muchas veces me dan ganas de dejarlo. Es alucinante el talento que hay en España y a nivel internacional en este campo, y que esté tan poco reconocido y valorado por falta de oportunidades. Yo no soy nadie en este mundo. Pero creo que sí puedo aportar mi granito de arena, que es poner todo mi cariño en cada trabajo, haciéndolo lo mejor que puedo ahora mismo, con un solo fin, que es hacer felices a los demás."


Usa varias técnicas, pero las usa según le apetezca en cada momento y la que requiera cada proyecto. "Soy una apasionada de los rotrings, los rotuladores de acuarela y las acuarelas, acrílicos, guaches, óleos, lápices … Pero no descarto cualquier otra técnica. Cada diseño tiene su propia personalidad, y por lo tanto cambian los materiales."




"Cuando se trata de mi trabajo digital, me gusta hacerlo muy limpio y sencillo, pero con detalles que sean significativos, con colores que vibren, alegres y con vida."








Su mayor inspiración son las personas, su entorno, sus amigos, su familia. " Me encanta conocer gente, no tengo filtros ni prejuicios, porque todos tenemos algo bueno que aportar a los demás si nos damos la oportunidad. Y todo lo que percibo de ellos me gusta plasmarlo de alguna manera en mi trabajo. Lo que mas me gusta de mi profesión, es lo que me transmite la gente. Me gusta contar historias en mis ilustraciones. Historias de los clientes que me escriben para que plasme un momento especial de sus vidas en una ilustración y ver que al terminarlas me digan: has captado nuestra esencia”. Así consigo un vínculo muy especial entre el cliente y la ilustración, llenitos de amor como siempre digo."





"Sé que a todo el mundo no le puedo gustar, eso lo tengo claro, ni lo pretendo. … A veces he trabajado en proyectos que no son aceptados en algunos sectores de la sociedad. Por eso tengo que explicarles a aquellas personas que no están de acuerdo con lo que he hecho, que para mí es un cliente más, es mi trabajo, y aunque mi ideología no case del todo en algunos casos, tengo que ser profesional y hacerlo lo mejor posible."

Emilia tiene publicistas, diseñadores e ilustradores que la inspiran, la lista no acabaría. Y muchos no tienen nada que ver con su estilo. "Es una mezcla de inspiración y admiración, y como soy muy curiosa, cada día encuentro entre todos los que sigo gente que es increíble y me motivan a seguir encontrándome y mejorar en mi trabajo. Artistas como Jordi Labanda, Pascal Campion, La Volatil, Sara Fratini, … y así una lista interminable. 

"He disfrutado mucho con un proyecto muy bonito que he hecho junto a la marca Owl Clothing. Trabajar con el creador de esta marca de ropa urbana, Sergio Rubio, fue todo un reto para mí, porque no tenía nada que ver con todo lo que había hecho anteriormente. Crear una nueva imagen, más fresca, con líneas sencillas y modernas fue todo un reto. Además , nunca había trabajado con textil, haciendo patrones para su última colección, divertidos y con rollo. No sabía cómo iba a quedar, pero el resultado ha sido increíble, y estoy deseando repetir con otras marcas esta experiencia. El poder ponerte tus diseños y ver a gente con ellos puestos es algo que me ha enganchado. Hay que apostar por la gente emprendedora y con grandes ideas."






Las cosas que influencian su trabajo es la música, el cine, las historias que ve o lee o le cuentan, todo lo que le emocione. "Soy muy sensitiva y me encanta acompañar mis horas de trabajo con cosas visuales o musicales que me estimulen."

Emilia quiere seguir haciendo ilustraciones personalizadas, pero también centrarse en su trabajo personal, hacer cosas para ella, para ver hasta dónde puede llegar. Quiere experimentar y trabajar. Le gustaría dedicarle más tiempo a la ilustración de bodas, novias e invitadas, aunque ya tiene algunos trabajos sobre esto.





 "Tengo bastantes proyectos en mente. Colaboro con varias asociaciones que ayudan a mejorar la vida de personas que tiene falta de recursos como Red Madre o asociaciones contra el cáncer como Pídeme la Luna."


"Con este último tengo un proyecto muy bonito del que ahora mismo no puedo hablar mucho, pero que en nada comenzaré a dar pistas en mis redes sociales, en el que vamos a poner mucho sabor, para que la gente colabore con la asociación. Además me gustaría abrir un blog en el que hable sobre la esclerosis múltiple a través de mi experiencia personal, por medio de mis ilustraciones con un tono cómico. Creo que expreso mejor mis emociones a través de mis dibujos, y ahora que estoy preparada, puede ser un proyecto bonito y puede ayudar a muchas personas a conocerla y entenderla"

"A aquellos que tengan un proyecto en mente y no se atrevan a dar el paso, les diría que no tengan miedo. Miedo a equivocarse, miedo a lanzarse, a exponerse, a crecer sin tener que buscar el aplauso de los demás. He estado toda mi vida buscando la aprobación de todo el mundo, una palabra de agradecimiento, un aplauso, un gesto cariñoso…para hacerme sentir mejor, para hacerme ver que valgo, que soy especial. No necesitamos que nos digan lo que valemos. Todos somos especiales. Cuando empieces a hacer lo que te apasiona, esa admiración llegará. Que tu vida sea una vida útil, que no sea una vida vacía. Busca cosas que te hagan mejor como persona, busca una motivación, un sentido y cuando la encuentres, no lo sueltes, y lucha, y trabaja, trabaja y trabaja, siempre con una gran sonrisa en la cara y siendo optimista. Poniendo tu corazón en todo lo que hagas. Y así, encontrarás tu camino."



Emilia tiene una vitalidad impresionante, es super optimista, muy trabajadora y con muchas ganas de comerse el mundo, a parte que tiene un arte que no se lo quita nadie. ¡Sigue como hasta ahora preciosa!

Podéis seguirla en Instagram: @emiliarmijo

Besitos,
Carmen M.

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2 comentarios

  1. Un artículo genial! Pasando por la historia de Emilia (aunque en tiempos la conocí ha habido cosas q me han sorprendido muchísimo) como cada una de las ilustraciones, q son magníficas! Una buena dosis de optimismo y energía!

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